Rodrigo Paz acude al FMI por un crédito de $us 3.300 millones
8 de mayo de 2026
A lo Milei, Rodrigo Paz mintió en campaña y ahora acude al FMI para negociar un crédito de hasta $us 3.300 millones. En un giro de 180 grados que replica el de su par argentino, el presidente boliviano, que en campaña prometió categóricamente no recurrir al Fondo Monetario Internacional, ha instruido a su equipo económico a buscar un “acuerdo” con el organismo para obtener “recursos líquidos” y hacer frente a la severa crisis de divisas que atraviesa el país.
La confirmación de las negociaciones la hizo el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, la misma persona a la que Paz, en su etapa de opositor, fustigaba por ser un “experto en endeudarse y pedir créditos”.
El Banco Central de Bolivia (BCB) cotizó en Bs 10,20 el precio referencial del dólar para esta jornada, un nuevo valor que refleja que la demanda por la divisa es más alta que la oferta disponible para su comercialización.
La promesa rota: de “no voy a ir al FMI” al “acuerdo” millonario
Durante su campaña electoral, la postura de Rodrigo Paz era tajante: “Yo no voy a ir al Fondo Monetario Internacional a pedir 12 mil millones de dólares”, afirmó en un debate, criticando a quienes proponían endeudar al país. Su plan, según dijo entonces, era recurrir a créditos ya aprobados de otros organismos multilaterales.
Sin embargo, a pocos meses de asumir, la realidad económica ha forzado un cambio de rumbo. Este martes, el ministro Lupo confirmó las negociaciones que el portal Bloomberg ya había adelantado. Aunque intentó matizarlo, hablando de un “acuerdo” y no de un “crédito”, admitió que este incluye financiamiento sujeto a reformas que hagan sostenible la economía boliviana.
“No se ha pedido ningún crédito, porque lo que normalmente se hace con el Fondo es un acuerdo para poder tener recursos líquidos de libre disponibilidad”, explicó Lupo, utilizando un eufemismo para describir lo que en la práctica es un programa condicionado.
El espejo de Milei: críticas en campaña, giro en el poder
La contradicción de Paz es un calco de la de su homólogo argentino, Javier Milei. Antes de ser presidente, Milei era uno de los críticos más feroces del FMI: “Los liberales detestamos al FMI”, “es una institución perversa“, afirmaba en entrevistas, argumentando que el organismo solo aparece “cuando un país está a punto de explotar”.
Hoy, Argentina es el mayor deudor del FMI en el mundo, y el gobierno de Milei ha sellado un nuevo acuerdo con la institución que antes denostaba. Al igual que Paz, Milei también tuvo que tragarse sus palabras sobre sus propios ministros. En 2018, calificó a su actual ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, de tener “más de bestia que de economista”.
Argentina es el mayor deudor del FMI, tanto en términos absolutos (monto de dinero) como en relevancia sobre el portafolio total de la institución. Las cifras reportadas indican una deuda que oscila entre los 57.000 y casi 64.000 millones de dólares. Solo cinco países concentran el 60% de los préstamos del FMI, con Argentina a la cabeza, seguido por Ucrania que a pesar de estar en guerra lo supera la Argentina de JAvier Milei, Pakistán, Ecuador y Egipto. Esta deuda representa aproximadamente el 20% de la deuda externa total de Argentina, imponiendo fuertes condiciones y presiones fiscales debido a los constantes vencimientos de capital e intereses.
La deuda crece y las contradicciones se profundizan
El acercamiento al FMI se suma a una política de endeudamiento que ya ha comprometido más de $us 8.000 millones con organismos como la CAF y el BID. La deuda externa total de Bolivia ya superaba los $us 13.700 millones a noviembre, y con nuevos compromisos, la dependencia financiera podría incrementarse.
El propio vicepresidente, Edmand Lara, ha recordado públicamente las promesas de campaña de Paz. “El mismo Rodrigo Paz decía que no iba a pedir créditos, y ahora quien más está endeudando al país es Rodrigo Paz”, afirmó, reflejando tensiones internas.
El giro del Gobierno evidencia cómo las promesas electorales pueden cambiar frente a la presión económica. Lo que antes se rechazaba, hoy se presenta como una alternativa para obtener liquidez y estabilidad, en un contexto de alta presión sobre la economía nacional. A lo Milei, Rodrigo Paz mintió en campaña y ahora acude al FMI, además que atacó a lo que ahora son sus minsitros, los libertarios se contradicen.
Roberto A. Barriga



