Política

Pese al silencio mediático, la protesta sigue: marcha indígena mantiene vigilia y la COB radicaliza medidas

8 de mayo de 2026

Pese al silencio mediático, la marcha indígena que llegó a La Paz mantiene vigilia y se radicaliza. Tras más de 30 días de movilización, los campesinos e indígenas de Pando y Beni mantienen su vigilia en las puertas de La Paz, desmintiendo un supuesto “acuerdo” anunciado por el Gobierno. Al mismo tiempo, la Central Obrera Boliviana (COB) denuncia una “emboscada” en la que 13 de sus dirigentes fueron detenidos y endurece su paro indefinido, mientras al menos 17 puntos de bloqueo persisten en La Paz y Beni. Esta escalada del conflicto social ha sido minimizada o ignorada por gran parte de los medios de comunicación.

Falso acuerdo y ruptura: la vigilia se mantiene

El Gobierno intentó desactivar el conflicto con una maniobra política que terminó generando mayor tensión. El miércoles, el presidente Rodrigo Paz se reunió con el ejecutivo de la CSUTCB, Víctor Hugo Roca, y anunció la firma de un acta para gestionar la abrogación de la Ley 1720, principal demanda de los marchistas.

La respuesta de las bases fue inmediata y contundente. En una acalorada conferencia de prensa desde sus puntos de vigilia, los representantes regionales y marchistas anunciaron:

  • Desconocimiento del acuerdo: “El acuerdo firmado con el Gobierno carece de validez”, sentenciaron, argumentando que se negoció a sus espaldas.
  • Veto al dirigente: Declararon a Víctor Hugo Roca como “traidor” y lo vetaron de las filas sindicales.
  • La vigilia continúa: “No nos movemos hasta que abroguen esa ley y la promulgue el presidente”, afirmaron, ratificando que su lucha no se negocia.

La “emboscada” del Gobierno y la radicalización de la COB

Mientras los indígenas resisten, el conflicto con la COB ha escalado a un nivel de confrontación directa. La organización sindical denunció una “traición cobarde y emboscada” por parte del Ministerio de Trabajo. Según su pronunciamiento, bajo el “engaño” de una reunión de diálogo, el Gobierno ordenó la detención “arbitraria y con extrema violencia” de 13 dirigentes fabriles.

En respuesta, la COB exigió la liberación inmediata de sus compañeros y la renuncia del ministro de Trabajo, declarándose en “movilización permanente”. Este hecho ha deteriorado aún más cualquier posibilidad de diálogo y ha fortalecido la determinación de los sectores movilizados.

El impacto concreto: 17 bloqueos activos

Lejos de ser una protesta simbólica, las medidas tienen efectos concretos. Hasta la mañana de este jueves, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportaba 17 puntos de bloqueo activos en La Paz y Beni. La Federación Túpac Katari cerró rutas clave hacia Copacabana y Desaguadero, mientras los movilizados de la marcha amazónica mantienen cortes en la ruta hacia el norte del país, afectando el tránsito y el abastecimiento en esas regiones.

El silencio de gran parte de la prensa

A pesar de la magnitud de los hechos —una marcha de casi un mes, la detención violenta de 13 dirigentes, un paro general indefinido y bloqueos carreteros activos—, la cobertura de los grandes medios de comunicación ha sido escasa. Salvo algunos medios alternativos y digitales, gran parte de la prensa tradicional ha minimizado o ignorado el conflicto.

Este silencio contrasta con las alertas internacionales. El Departamento de Estado de EEUU actualizó su advertencia de viaje para Bolivia, recomendando “ejercer mayor precaución” por los “disturbios civiles”. Mientras un gobierno extranjero advierte a sus ciudadanos, gran parte de la prensa nacional evita profundizar en la crisis que atraviesa el país.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba