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El nuevo rostro laboral argentino: Más desempleo y mayor informalidad

El desempleo en Argentina alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y la tasa de informalidad laboral se ubicó en un récord del 45%, afectando a 6,1 millones de personas, según el INDEC.

22 de septiembre 2026

La economía argentina acumula señales que vuelven a encender las alertas sobre el empleo y las condiciones sociales. Durante los más de 32 meses de Gobierno de Javier Milei, el desempleo aumentó, la informalidad laboral se expandió y la actividad económica perdió impulso, mientras proyecciones privadas apuntan a un nuevo incremento de los niveles de pobreza.

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) situaron la desocupación en 7,9% durante el segundo trimestre de 2026, entre los 31 aglomerados urbanos incluidos en la medición. En 2025, el indicador se ubicaba en 7,6%.

El promedio nacional, no obstante, oculta marcadas disparidades territoriales. Varios de los grandes centros urbanos con una histórica presencia industrial presentaron niveles de desempleo significativamente por encima de la media.

Por otro lado, la desocupación ampliada se elevó al 15,9% de la Población Económicamente Activa (PEA), mientras que el empleo informal ya representa al 45% de los trabajadores ocupados. A su vez, el trabajo por cuenta propia pasó a ser la principal modalidad de crecimiento del empleo. Además, la economía se contrajo un 0,6% en relación al primer trimestre, con sectores clave como el comercio y la industria en estancamiento.

Marcadas diferencias entre las ciudades

 

El Gran Rosario encabezó el registro nacional de desempleo, con una tasa del 11,5%. A continuación se situaron Gran Córdoba, con 10,5%; Mar del Plata, con 9,9%; Bahía Blanca-Cerri, con 9,7%; Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, con 9,2%; y Corrientes, con 9,1%. También superaron el promedio nacional los Partidos del Gran Buenos Aires y Río Gallegos, ambos con 8,8%, además de Gran La Plata, con 8,7%, y Gran Santa Fe, con 8,6%.

En el extremo opuesto se ubicó Viedma-Carmen de Patagones, con apenas 0,7% de desempleo, seguida por Santiago del Estero-La Banda, con 0,9%. Entre las jurisdicciones con menores niveles también figuraron Gran San Luis, con 2,6%; Gran San Juan y Neuquén-Plottier, con 3,2% cada una; Jujuy-Palpalá, con 3,4%; Salta, con 4,3%; La Rioja, con 4,5%; y Formosa, con 4,8%.

En otros de los principales centros urbanos del país, la Ciudad de Buenos Aires registró un 5,6% y Gran Mendoza alcanzó el 8,1%. Por su parte, Gran Tucumán-Tafí Viejo presentó un 5,5%; Gran Resistencia, 7,5%; Posadas, 5,9%; y Gran Paraná, 6,7%.

La región patagónica también exhibió contrastes significativos. Además del 9,2% registrado en Comodoro Rivadavia-Rada Tilly y el 0,7% de Viedma-Carmen de Patagones, Ushuaia-Río Grande alcanzó un 8,1%, Rawson-Trelew un 7,7% y Neuquén-Plottier un 3,2%. En el conjunto de los 31 aglomerados urbanos relevados, el índice de desocupación se situó en 7,9%.

Más trabajo informal y menos empleo registrado

Durante la gestión de Milei, el mercado laboral argentino atraviesa una expansión de formas de trabajo alejadas del empleo asalariado registrado. En la comparación interanual, los últimos datos laborales mostraban un aumento de unas 250.000 personas ocupadas, pero ese crecimiento se produjo junto con la incorporación de alrededor de 350.000 trabajadores informales y la pérdida de cerca de 100.000 puestos formales.

De este modo, una parte de la población que busca incorporarse al mercado laboral o mantenerse en él recurre a changas (trabajo ocasional), actividades por cuenta propia, servicios mediante aplicaciones de transporte y reparto o la combinación de varios empleos para generar ingresos.

La proporción de trabajadores informales aumentó del 43,2% al 45% en el último año, según análisis de la Encuesta Permanente de Hogares. En ese sentido, el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA, Luis Campos, sostuvo que una parte significativa de este incremento responde al avance del trabajo por cuenta propia en condiciones de informalidad.

Su análisis señala que este segmento pasó de representar el 13,2% del total de ocupados al 17% en aproximadamente dos años y medio. Esto significa que, en la actualidad, cerca de uno de cada seis trabajadores ocupados se desempeñaría por cuenta propia de manera informal.

Las plataformas como alternativa de ingresos

El crecimiento de las aplicaciones digitales constituye una de las expresiones más visibles de esta transformación laboral. Una empresa dedicada a vincular pasajeros con conductores afirmó que desde 2024 la cantidad de choferes incorporados a su plataforma crece a un ritmo cercano al 25% anual y que alrededor de 500.000 personas obtienen actualmente ingresos mediante ese servicio.

La expansión de estas plataformas ya trasciende a las grandes capitales y alcanza ciudades del interior y localidades de menor tamaño. Automóviles, motocicletas y bicicletas se convirtieron así en instrumentos de trabajo tanto para quienes dependen de estas actividades como fuente principal de ingresos como para aquellos que las utilizan para completar un salario insuficiente.

Otro indicador surge de una encuesta de la consultora Sentimientos Públicos: cuatro de cada diez personas con empleo, ya sea formal o informal, aseguran recurrir a changas, aplicaciones o un segundo trabajo para complementar sus ingresos. Asimismo, más del 70% de los consultados preferiría contar con un empleo registrado.

Más personas bajo la línea de pobreza

Un informe de la consultora ExQuanti, basado en datos del INDEC, calcula que alrededor de 15,1 millones de personas habrían quedado por debajo de la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026.

Esto se traduciría en unos 1,7 millones más de personas en situación de pobreza respecto al segundo semestre de 2025, cuando la estimación alcanzó los 13,4 millones.

No obstante, se trata todavía de una estimación privada y no de la medición oficial. El INDEC prevé difundir el próximo 24 de septiembre los datos correspondientes a pobreza e indigencia del primer semestre de 2026.

Otros estudios académicos y privados también han advertido señales de deterioro en los últimos meses, relacionadas principalmente con la pérdida de poder adquisitivo y las condiciones del mercado laboral.

 

 

Durante el segundo trimestre de 2026, una proporción significativa de las personas desempleadas llevaba largos períodos intentando incorporarse al mercado laboral, de acuerdo con un análisis de la consultora LCG basado en los últimos registros del INDEC.

Sobre la tasa de desocupación total, situada en 7,9%, unos 2,5 puntos porcentuales correspondieron a personas que acumulaban más de un año en la búsqueda de empleo, el grupo con mayor incidencia dentro del indicador.

Otros 2,1 puntos porcentuales correspondieron a quienes llevaban entre uno y tres meses buscando trabajo. Las personas con períodos de búsqueda de entre tres y seis meses aportaron 1,2 puntos, mientras que aquellas que llevaban menos de un mes y las que acumulaban entre seis y doce meses representaron 1 punto porcentual en cada caso, respectivamente. En conjunto, los registros reflejan el peso considerable que tienen los períodos prolongados de búsqueda dentro del desempleo total.

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