Reparto de cargos en EPSAS y El Alto: filtran nuevo audio entre Cerimedo y el ministro Óscar Mario Justiniano
4 de noviembre de 2026
Un nuevo escándalo sacude al Ejecutivo tras revelarse un registro sonoro sobre el reparto de cargos en EPSAS y la distribución discrecional de espacios de poder con legisladores, salpicando directamente al ministro de Estado Óscar Mario Justiniano. La filtración, difundida en las últimas horas, pone al descubierto cómo se lotean las instituciones públicas al margen de la ley, utilizando operadores externos que dictan directrices a los miembros del gabinete y administran el Estado como una prebenda corporativa.
El botín de las empresas públicas y la distribución de espacios de poder
El contenido de la conversación telefónica expone de manera cruda las tensiones internas por el control de entidades estratégicas del Estado. En el centro de la trama aparece la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), concretamente en las gestiones vinculadas a su gerente interventor, Edgar Landívar, y la manera en que los puestos dentro de la institución sanitaria son negociados entre operadores políticos.
El diálogo exhibe una disputa abierta por cuotas de administración pública, donde el asesor extranjero y el ministro de Estado discuten la necesidad de equilibrar las presiones de parlamentarios descontentos mientras aseguran el control técnico y financiero de empresas descentralizadas, evidenciando que las designaciones clave responden a lealtades de grupo y no a méritos profesionales.
El veto a Claudia Bilbao: la defensora oficialista castigada por el negocio de sus hijos
Uno de los flancos más reveladores e incendiarios de la grabación involucra el trato dispensado a los propios representantes del bloque oficialista. En el intercambio, Cerimedo zanja de manera implacable la situación de la diputada Claudia Bilbao, reconocida públicamente como una de las más férreas y activas defensoras del Gobierno en el parlamento: «Más allá de que la Claudia Bilbao ya le dije que no le vamos a dar nada ahí por el negocio que quiso hacer con sus hijos».
La frase desnuda la cruda lógica de la red: a pesar de la lealtad discursiva y la defensa mediática incondicional que la legisladora brinda a la administración de Estado, el asesor extranjero y el ministro deciden marginarla de cualquier cuota de poder o espacio burocrático bajo la acusación de haber intentado concretar negocios particulares valiéndose de sus familiares.
Asimismo, los interlocutores abordan los reclamos airados de otros parlamentarios que llegaron hasta las oficinas ministeriales para exigir el pago de deudas presuntamente vinculadas a la compra de camionetas e insumos logísticos de campaña, reflejando el profundo desgaste y la fractura interna en las filas del oficialismo.
El grupito 8 de El Alto y la respuesta del ministro Justiniano
En contraste con el castigo aplicado a la diputada Bilbao, el estratega y el ministro dirigen su atención hacia figuras funcionales a su estructura de poder territorial, destacando el rol del senador Nicanor Cochi, representante del Distrito 8 de El Alto por el PDC. En la grabación, Cerimedo califica a Cochi como alguien que se portó como un soldado y que mantiene trabajo político coordinado con su grupo.
Ante la consulta sobre cómo retribuir e incorporar a la gente de El Alto que responde a dicha facción, la respuesta del ministro Óscar Mario Justiniano no deja lugar a dudas sobre el pragmatismo prebendal de la administración: “Todo se puede, hermano, siempre y cuando no pidan estupideces”. El pacto implícito ratifica la disposición gubernamental de entregar espacios burocráticos a cambio de contención social y alineamiento político incondicional.
El engranaje del Estado sombra: un patrón sistemático de corrupción
Esta nueva filtración encaja de forma milimétrica en el expediente acumulado de grabaciones clandestinas que golpean a la administración de Rodrigo Paz. El modelo replicado por Cerimedo junto al ministro Justiniano es idéntico al documentado en los audios que comprometen a la Primera Dama, María Elena Bibi Urquidi, y al ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
En todos los casos, el patrón se repite: un asesor extranjero sin investidura legal toma decisiones sobre contrataciones estatales, dicta directrices a ministros de Estado, veta autoridades, comercializa cargos y decide qué grupo político recibe prebendas y cuál es marginado. La reiteración de estas conductas confirma la existencia de un gobierno en las sombras que sustituyó la institucionalidad republicana por un esquema de compadrazgo, extorsión y captura corporativa de los recursos públicos.
Roberto A. Barriga – https://plumayespada.online/



