México rechaza injerencia o intervención extranjera en Bolivia
El embajador ante la OEA, Alejandro Encinas, hace un llamado a encontrar una solución pacifica a la crisis política que vive el país andino y a evitar la violencia y la represión
21 de mayo de 2026
El gobierno de México hizo un llamado a la no intervención extranjera en Bolivia en el marco de las protestas y movilizaciones populares en contra de la administración del presidente Rodrigo Paz Pereira.
En una intervención en el consejo permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el embajador mexicano ante ese organismo internacional, Alejandro Encinas, afirmo corresponde exclusivamente al pueblo boliviano definir el rumbo de su vida política y resolver los desafíos que enfrenta actualmente.
“De conformidad con los principios rectores de la política exterior de México, en particular el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención en la solución pacífica de las controversias, reitera que corresponde exclusivamente al pueblo boliviano a través de sus instituciones democráticas y sin injerencias externas definir el rumbo de su vida política y resolver los resolver los desafíos que enfrenta actualmente”, dijo Encina en una sesión del consejo en la que el estado boliviano pidió el apoyo político de los miembros de la organización interamericana.
Encinas dijo que México se suma a las expresiones de preocupación ante los acontecimientos recientes y hace un llamado respetuoso a privilegiar el diálogo político, evitar toda forma de violencia y represión y a canalizar las demandas sociales a través de los mecanismos institucionales y democráticos en estricto apego al orden constitucional de Bolivia, al estado de derecho y al pleno respeto de los derechos humanos.
“De conformidad con los principios rectores de la política exterior de México, en particular el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención en la solución pacífica de las controversias, reitera que corresponde exclusivamente al pueblo boliviano a través de sus instituciones democráticas y sin injerencias externas definir el rumbo de su vida política y resolver los resolver los desafíos que enfrenta actualmente”
“México hace votos para que en Bolivia prevalezca en la paz social, el pleno respeto a los derechos humanos y el diálogo constructivo y pacífico entre todos los actores como vía para resolver los desafíos políticos y sociales que enfrenta el país”, añadió el embajador.
Previamente el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, había pedido el apoyo de los estados miembros para condenar “la violencia” y pronunciarse a favor de la preservación del orden constitucional en el estado andino.
“El estado plurinacional de Bolivia desea alertar con profunda preocupación sobre una serie de hechos que amenazan gravemente el orden democrático, la institucionalidad y los derechos fundamentales de nuestro pueblo”, dijo Aramayo en un video mensaje transmitido ante la sesión del consejo genera de la OEA.
Según el canciller, en las últimas semanas se han registrado “acciones promovidas por grupos organizados que exceden el legítimo ejercicio de la protesta social y política, orientándose a generar condiciones de desestabilización institucional, debilitamiento del gobierno constitucionalmente constituido y alteración del orden democrático”.
“Estas acciones han derivado en ataques a instituciones públicas, amenazas contra servidores públicos del Estado, interrupción de rutas estratégicas afectándose el abastecimiento de alimentos e insumos esenciales, sobre todo médicos, así como severos impactos económicos y sociales”, dijo en su mensaje el Ministro de Relaciones Exteriores.
De acuerdo con el canciller, existen preocupantes indicios sobre la articulación de ciertos actores con estructuras que operan al margen de la legalidad y que pretenden instrumentalizar el conflicto social mediante mecanismos de presión incompatibles con los principios democráticos.
Aramayo dijo que el país se encuentra ante conductas que sobrepasan claramente el legítimo ejercicio de las libertades democráticas, actos que podrían configurar graves vulneraciones a los derechos humanos de las y los bolivianos, particularmente el respeto al derecho a la alimentación, la salud, la libre circulación, el trabajo y la seguridad.
En los últimos días las protestas encabezadas por sindicatos y organizaciones populares en la que se demanda la renuncia del presidente Rodrigo Paz han cobrado fuerza en la ciudad de La Paz, en el El Alto, y otras regiones de Bolivia.
Este martes, campesinos aimaras de provincias del departamento de La Paz ratificaron que continuarán las movilizaciones y volvieron a exigir la renuncia del presidente. Mediante una asamblea realizada en la ciudad de El Alto, llamaron a consolidar los bloqueos de carreteras que, desde hace dos semanas, afectan rutas hacia el interior del país y la vía que conecta con el vecino Perú.



