Mientras Bolivia arde, Paz suma 5.000 millones a la deuda externa del país
Mientras se registran más de 80 puntos de bloqueo en todo el territorio nacional, el gobierno de Paz y los empresarios no busca diálogo ni salidas a la crisis, busca consolidar nuevas líneas de crédito con el Fondo Monetario Internacional. El día 28 de mayo, Paz anunció un acuerdo para abrir una línea de crédito con el FMI de 5.000 millones de dólares.
5 de junio de 2026
“Ya se acaba el tiempo” fue la amenaza de Paz en el Consejo Social y Económico que convocó para dialogar con “todos” los sectores de la sociedad, estaban presentes la primera dama y la familia presidencial, funcionarios públicos, delegados empresariales y los ahora convencidos oficialistas – los empresarios cooperativistas mineros. Solo faltaban en la mesa, como dirían en algunos canales televisivos las “minorías que bloquean”, es decir, los millones de campesinos, indígenas, trabajadores y vecinos de barrios populares, que vienen luchando contra el modelo económico y social que impone a plan de gases y balas el gobierno de Paz.
Mientras se recorta el presupuesto para salud y educación, sigue creciendo la deuda externa del país. Hasta el 31 de marzo de este año la suma total de deuda externa era de 13,4 mil millones de dólares, a los que se ha sumado mil millones de dólares en bonos “soberanos” y la línea de 5 mil millones anunciada recientemente.
La deuda externa desde el Fondo Monetario Internacional viene atada de condiciones, como ya conocemos en todo el continente, pues viene junto a los planes de “ajuste estructural” y los memorándums de entendimiento, mecanismos mediante los cuales los organismos financieros internacionales condicionan el desembolso de los créditos a las medidas políticas que “recomiendan” a los gobiernos beneficiarios.
La nueva cadena de deuda externa no fue la única medida que implementó Paz en las últimas horas, pues, aprobó la ley 1733 de “perdonazo tributario”. Esta ley establece un perdonazo para todas las deudas tributarias antes del 31/12/2017, cuya suma sea menor a 10 millones de bolivianos. Es decir, quienes deben hasta la suma de 233 años del salario mínimo nacional, no se trata precisamente de PyMES como quieren hacernos ver en sus declaraciones. Pero es más, en la disposición primera de la ley, cambian los plazos de prescripción de la Administración Tributaria, bajándolos de 8 años a 4 años. Por lo que la evasión fiscal como la que se ha denunciado en los Papeles de Panamá, y se comprobó en el informe parlamentario presentado en 2019, podría quedar convenientemente fuera del alcance de la fiscalización de impuestos.
La única salida a la crisis económica que plantea el gobierno de Paz y los empresarios, es perdonazo para los grandes empresarios que fugan divisas y deuda externa para el pueblo trabajador. Al luchar para derrotar este gobierno, no sólo se exige la renuncia de Paz, sino que se rechaza el paquetazo neoliberal de ajuste y saqueo. Pues, la única forma de que la crisis la paguen los ricos y no el pueblo trabajador es aplicar medidas directas: como la nacionalización de la banca, la minería privada y la agroindustria, bajo control obrero y comunitario; y establecer el monopolio estatal del comercio exterior para cortar de raíz la fuga de capitales.
En cada marcha, en cada punto de bloqueo se juega el futuro del país, para que junto a Paz, saquemos también a los grandes banqueros y terratenientes que llevan décadas saqueando al país y al Fondo Monetario Internacional que intenta apretar aún más las cadenas de la deuda externa.

Nathanael Hastie



