10 de noviembre de 2025
Como comprender y explicar la simbología del nuevo gobierno? Las hijas de Paz escoltadas por estafetas que cargan sus paraguas, la centralidad de la tricolor, del significado republicano de la patria, la biblia y el crucifijo, la misa como parte del proceso de transición de mando?
Para responder a esta pregunta hay que referirse a algunos antecedentes.
La clave para explicar el conflicto entre la derecha oligárquica y el régimen populista del MÁS es que el ascenso de este último en 2006, inauguró una contradicción entre la nueva composición socio-cultural del gobierno y la estructura de clases y jerarquías étnicas qué seguía prevaleciendo en la sociedad (Ver mis libros «Resurgimiento y caída de la gente decente» y «La caída de Evo Morales…»). Quienes mandaban en la sociedad (procedían de ciertas familias de clase media mestiza o de apellido de «gente de bien», ocupaban la economía capitalista formal como grandes propietarios o profesionales, habían estudiado en ciertos colegios de élite o principalmente particulares, vivían en barrios exclusivos o de clase media) no eran quienes predominantemente dirigían el gobierno y ocupaban los distintos ministerios. Sus símbolos sociales, el terno y la corbata, la tricolor, los símbolos republicanos tradicionales, la biblia, perdieron centralidad. Adicionalmente, los cargos en el Estado dejaron de ser el espacio de su propia promoción social.
La relación entre la composición del poder social (la estructura de la sociedad civil) y el gobierno cambio con el ascenso del MÁS, que introdujo sus propias liturgias, su simbología, además de que – uno de los pocos no embustes que decía García Linera – abrió otras sendas de promoción social, vía sindicatos, juntas vecinales, mediadas ciertamente por la corrupción (nada muy distinto de lo que fue el periodo oligárquico).
El proceso de restauración oligárquica hoy en curso, reintroduce los antiguos vínculos entre las clases medias mestizas profesionales y clases dominantes blanco mestizas con el gobierno, reintroduce su tradicional repertorio cultural, su idea republicana de patria y sus propias expectativas de negocios.
El ruego lastimero que los Ponchos Rojos le hacen al gobierno de Paz de que les conceda dos ministerios, da una pauta de lo que ha estado en juego durante estas dos últimas décadas.
En el gobierno se ha resuelto la contradicción entre el poder social y el poder político, los antiguos señores vuelven al Palacio. La contradicción fundamental se restringe hoy al ámbito social, y tiene mayores posibilidades de volverse antagónica ahí, en tanto antes la presencia del régimen populista del MÁS contribuía a amortiguarla.
En el mediano plazo esto abrirá nuevas posibilidades de aperturas revolucionarias, sin el escollo político que suponían las burocracias de las organizaciones populares en funciones gubernamentales.
En esta caricatura Al Azar representa el nuevo sentimiento social anti oligárquico, que comienza a germinar entre las clases etnias trabajadoras; y que, con mucha probabilidad, será una de las frecuencias revolucionarias de los tiempos que vienen.

Por Lorgio Orellana



