Opinión

La política boliviana parece un carnaval permanente

20 de marzo de 2026

Cambian las máscaras, pero no los personajes. Candidatos con laaaaarga cola de paja, denuncias de corrupción y viejas cuentas pendientes vuelven a presentarse como si la memoria ciudadana no existiera, o todos sufriéramos de amnesia.
Muchos ya fueron alcaldes o gobernadores. Dejaron más sospechas que obras, pero regresan reciclados, con nueva sigla y el mismo libreto, salvo su misma cara, llena de expresiones cínicas y canallezcas.
Y los debates… un verdadero circo de egos. Ufanan títulos, idiomas, poses y discursos acartonados. Planes reales para municipios o gobernaciones, casi ninguno. Ahhhh pero capísimos con su lengua viperina embadurnada de dimes y diretes, cual chisme de cocina.
Desde las elecciones generales que devolvieron la democracia en 1982, el país ha visto repetirse este espectáculo. Élites políticas que cambian de camiseta, pero no de prácticas.
Al final, la pregunta no es por qué se postulan, sino por qué el sistema sigue permitiendo que el mismo cinismo vuelva a competir elección tras elección.
En medio de este carnaval electoral están los que hicieron campaña por la no re re reelecion, y sin embargo son viejos candidatos repitiendo su postulación sinvergüenzamente. Otros, con denuncias de corrupción prefirieron escapar de la justicia, fueron buscados por la interpol, se declararon en la clandestinidad y se pusieron la mascara de perseguido político. Con show mediático, en concomitancia con la prensa vendida, volvieron cual héroes.
Santa Cruz es otro de los departamentos más golpeados por la corrupción, allí hay candidatos con cercanía al narcotráfico, alta corrupción, ex reos, sin haber cumplido sus condenas, evasores de impuestos, y un largo etc.
Caramba, Bolivia querida¡! ¿¡Porqué permitimos este carnaval político!?
Esta es la democracia, que tiene la cara del tipo de gobierno que la ejerce. Pitita, corrupta, rastrera, odiadora, racista, y cínica.
Por Koba Milenaria

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