Política
La encuesta no nos dice quién va a ganar.
11 de agosto de 2025
La nueva encuesta electoral en Bolivia muestra a Samuel Doria Medina (21,6%) apenas por delante de Jorge Quiroga (20,0%). Los titulares escribirán sobre una carrera reñida, pero si la historia y la ciencia de las encuestas nos han enseñado algo, es que no debemos creer en esa aparente certeza. La verdadera noticia no está en los punteros, sino en el 30% de los bolivianos que planea votar en blanco, nulo o, simplemente, aún no sabe por quién. Esa es la cifra que define la elección.
Ese margen de error del que tanto hablan es la primera gran ilusión. Las encuestadoras suelen vendernos al público y a los medios de comunicación una confianza del 95%, pero la realidad es muy diferente. Un estudio muestra que las encuestas que se dicen 95% confiables, en realidad solo aciertan un 60% de las veces, y para ser verdaderamente precisas, su margen de error debería ser el doble del que publican (Kotak y Moore, 2022). Esto significa que la supuesta ventaja de Doria Medina sobre Quiroga no solo está dentro del margen de error, sino que es un espejismo. Estadísticamente, hoy están en un empate técnico.
El recuerdo de las elecciones de 2020 debería ser una advertencia permanente. Todas las encuestas subestimaron el apoyo a Luis Arce, con un error promedio de casi 13 puntos, una de las fallas más grandes en la historia reciente de América Latina (Brito et al., 2022). El problema no fue mala suerte, fue un mal método. Como señaló un análisis, parte del error fue de subcobertura las encuestas telefónicas simplemente no llegaron al 15% del electorado rural, un bastión clave del MAS (Foronda Monasterios, 2021). El voto oculto o el votante que la encuesta no puede o no sabe encontrar sigue siendo el factor que decide elecciones en Bolivia.
Además, una encuesta no es una profecía; es una fotografía y esta es una foto muy lejana y borrosa. La investigación global nos dice que la precisión de los sondeos mejora drásticamente a medida que se acerca el día de la votación. Un sondeo con tiempo, en promedio, tiene el doble de error que uno realizado en la víspera (Jennings y Wlezien, 2018). Muchos cambiarán de opinión, y el resultado final será muy diferente.
La verdadera contienda en Bolivia no es entre Doria Medina y Quiroga. La batalla real es por ese 30% del electorado que hoy se muestra apático, indeciso o contestatario. Este grupo masivo de votantes tiene el poder de inclinar la balanza de forma impredecible. La encuesta no nos dice quién va a ganar. Nos dice, con una claridad abrumadora, que la elección está completamente abierta y que la apatía y la indecisión son, por ahora, la fuerza política más grande del país.
No sabemos qué pasará, ni los resultados, justamente por problemas metodológicos de las encuestas. En el siguiente enlace, dejaré un análisis más detallado con elementos técnicos.
https://zenodo.org/records/16791134
Por Ricardo Alonzo Fernández Salguero
Bibliografía
Brito, G., González, G., Zúñiga, L., Converti, L., & Serrano Mancilla, A. (2022). Sobre el grado de acierto de las encuestas electorales en América Latina 2018-2022. Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG).
Foronda Monasterios, E. A. (2021). El margen de error en los estudios de opinión para las elecciones generales de Bolivia 2020. Economía y Negocios, 3(2), 23-38.
Jennings, W., & Wlezien, C. (2018). Election polling errors across time and space. Nature Human Behaviour, 2(4), 276-283.
Kotak, A., & Moore, D. A. (2022). Election Polls are 95% Confident but only 60% Accurate. Behavioral Science and Policy. In press.



