OpiniónPolítica

Gasolinazo: Una imposición del FMI que no resuelve nada

18 de diciembre de 2025
1) El problema de Bolivia no son los subsidios, sino la escasez de dólares. Cobrar el doble o el triple por la gasolina y el diésel no genera un solo dólar adicional (el Estado sigue necesitando los mismos 3500 millones de dólares para importar los combustibles). Lo único que hace el gobierno de Paz es reducir el gasto estatal en bolivianos y trasladar el costo directamente a la población. Mientras tanto, el verdadero problema (la fuga sistemática de divisas realizada por los grandes exportadores privados, muchos de ellos aliados del gobierno) permanece intacto.
2) ¿Entonces por qué aplican el gasolinazo?
Porque tienen que cumplir las condiciones de los organismos internacionales (principalmente del Fondo Monetario Internacional) para que así le presten dólares (para comprar combustibles). En otras palabras: toda la población paga el ajuste para que el gobierno cumpla las condiciones del FMI, mientras los grandes empresarios continúan sacando sus dólares del país sin control alguno.
3) Las medidas “paliativas” son una ridiculez.
Sólo el 8% de la población gana el salario mínimo. ¿Qué ocurre con el restante 92%? Que se arreglen. Además, el aumento del 20% apenas compensa la inflación interanual PREVIA al gasolinazo.
¿𝐄́𝐒𝐓𝐀 𝐄𝐑𝐀 𝐋𝐀 𝐔́𝐍𝐈𝐂𝐀 𝐒𝐎𝐋𝐔𝐂𝐈𝐎́𝐍?
La derecha y los grandes medios han instalado desde antes de las elecciones el mito de que los subsidios son la causa de la escasez de combustibles. Ese relato se cae con facilidad: el problema central es la ausencia de dólares, provocada por la fuga de divisas de los exportadores privados.
Es cierto que en los primeros meses posteriores al ajuste habrá mayor disponibilidad de combustibles y dólares, pero no porque el subsidio haya sido el problema, sino porque organismos internacionales y el FMI cubrirán temporalmente el déficit externo mediante créditos. Igual que en Argentina, esos dólares se le escurrirán a Paz como agua entre las manos porque el problema es, nuevamente, la fuga de dólares. La crisis en Bolivia no se va a solucionar hasta que se implemente un control estatal a la salida de divisas por parte de los grandes exportadores.
En el corto plazo: se podía discutir el subsidio al diésel porque era un subsidio banzerista a la agroindustria y a la minería, pero no se debía tocar el precio de la gasolina pues afecta al transporte público cotidiano (lo cual Paz prometió que no haría). Esto es una imposición ridícula del FMI y, básicamente, de Estados Unidos.
Por Arián Laguna

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba