Estados Unidos despliega buques de guerra cerca de Venezuela y no descarta «uso de poder»
La retórica empleada en Washington y la magnitud del operativo apuntan a un recrudecimiento de la presión política ahora con amenazas militares sobre el gobierno de Maduro
25 de agosto de 2025
Washington no descarta la posibilidad de que soldados estadounidenses entren en territorio venezolano. Este martes un periodista preguntó a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, si la administración Trump consideraba enviar tropas al terreno, tras los informes de que tres destructores de misiles guiados Aegis fueron desplegados en aguas frente al país sudamericano. “Con respecto a Venezuela, el presidente Trump ha sido muy claro y consecuente. Está dispuesto a utilizar todos los recursos de su poder para detener la afluencia de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia”, respondió la funcionaria
Agencias internacionales de noticias informaron que tres destructores con misiles guiados —el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson— llegarán a la costa venezolana en las próximas 36 horas. Un funcionario del Departamento de Estado, bajo condición de anonimato, precisó que la operación movilizará a unos 4.000 marineros e infantes de marina, aviones espía P-8, buques adicionales y al menos un submarino de ataque. Estas fuerzas, agregó, no sólo realizarán labores de “inteligencia y vigilancia”, sino que podrían servir como plataformas de lanzamiento para “ataques selectivos”.
La maniobra se produce en paralelo a la decisión de Washington de duplicar la recompensa por la captura de Nicolás Maduro, ahora fijada en 50 millones de dólares. La alta recompensa fue establecida inicialmente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos durante la primera administración de Donald Trump, en marzo de 2020, tras las acusaciones de “narcoterrorismo” contra el ejecutivo y otros altos funcionarios de Venezuela. Más tarde, el expresidente Joe Biden elevó otras recompensas: 25 millones por Diosdado Cabello y 15 millones por Vladimir Padrino López.
El operativo contempla el despliegue de los barcos USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson en una operación que movilizará a unos 4.000 marineros e infantes de marina, además de aviones espía P-8, buques adicionales y al menos un submarino de ataque
Pese a la narrativa oficial, hasta ahora ni el Departamento de Justicia ni el Departamento de Estado han presentado pruebas que respalden actividades criminales de Maduro o de su entorno. Tampoco existe evidencia judicial que vincule al llamado Cartel de los Soles —incluido recientemente en la lista de organizaciones terroristas— con decomisos concretos de drogas o con una estructura clara de tráfico.
La retórica empleada en Washington y la magnitud del despliegue apuntan a un recrudecimiento de la presión política ahora con amenazas militares sobre el gobierno de Maduro.
Mientras tanto, en Caracas, Maduro anunció el despliegue de 4,5 millones de milicianos en todo el país, a quienes encomendó “defender nuestros mares, cielos y tierras” frente a lo que describió como “la insólita y extraña amenaza de un imperio en decadencia”. El plan contempla la activación de milicias territoriales, campesinas y obreras.
Ni el Departamento de Justicia ni el Departamento de Estado han presentado pruebas que respalden actividades criminales o vínculos directos de altos funcionarios venezolanos
Donald Trump ha pintado de “lucha contra los cárteles” la nueva fachada de su política exterior en el continente, una vieja estrategia de Washington ahora subida de tono para justificar eventuales intervenciones militares. En los últimos meses, el gobierno trumpista ha designado a organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua como “terroristas globales”. La designación otorga un marco legal para legitimar la expansión del uso de fuerzas militares en la región y abre la puerta tanto a acciones unilaterales como a una peligrosa militarización de la política exterior estadounidense en América Latina.




