OpiniónPolítica

«Escudo de las Americas» la nueva versión del «Plan Cóndor «

10 de marzo de 2026

La Cumbre «Escudo de las Américas», promovido en Miami bajo liderazgo de Donald Trump, implica compromisos de coordinación militar, alineamiento geopolítico o condicionamientos económicos con Estados Unidos. Claramente, este acuerdo provocará tensiones con varios principios constitucionales del Estado boliviano.
Primero, la Constitución establece que Bolivia es un Estado soberano e independiente, cuya política exterior se basa en la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia. Cualquier acuerdo que suponga subordinación estratégica o tutela externa podría entrar en conflicto con ese principio.
Segundo, la CPE reconoce el dominio directo del pueblo boliviano sobre los recursos naturales. Si este acuerdo internacional condiciona préstamos, inversiones o cooperación a la apertura o control externo de dichos recursos, se generará contradicción con el mandato constitucional de soberanía sobre estos bienes.
Tercero, la Constitución también promueve una política internacional basada en la integración solidaria de los pueblos, no en bloques militares o mecanismos de seguridad orientados por una potencia externa. En ese sentido, una alianza hemisférica con estructura de seguridad dirigida desde Washington podría interpretarse como incompatible con la orientación de política exterior definida por el Estado.
La adhesión a iniciativas como el Escudo de las Américas podría entrar en tensión jurídica y política con los principios de soberanía, autodeterminación y control de los recursos naturales establecidos en la Constitución boliviana. Por ello, cualquier compromiso de este tipo debería ser evaluado con rigor constitucional y debatido públicamente en el país.
Esta cumbre pretende presentarse como un espacio de integración. Pero, no es más que la reedición de viejas estructuras de dominación continental. Bajo el disfraz de cooperación y financiamiento, se impulsa una política de endeudamiento condicionada a la entrega de los recursos naturales y a la subordinación geopolítica frente al país del norte.
Este esquema recuerda al siniestro precedente de la Operación Cóndor que se caracteriza ppr la coordinación regional para disciplinar gobiernos, sofocar resistencias populares y garantizar el control político y económico del continente. Hoy las bayonetas se sustituyen por deuda, tratados y presiones diplomáticas, pero el objetivo sigue siendo el mismo «dominar y saquear».
Puede ser una imagen de texto que dice "AMERICAS THE ajornada SHIELD OFTHE OF DORAL 2026 21 "No voy a aprender su maldito idioma", dice Trump a presidentes de AQ que fueron a verlo a Miami18"
A ello se suma el desprecio hacia el idioma español manifestado por Mr. Cúrcuma, una señal de arrogancia imperial y de discriminación contra la identidad latinoamericana. Resulta indignante que algunos presidentes acepten sin protesta esta afrenta cultural proveniente de un político de origen migrante europeo cargado de prejuicios, antecedentes de pedofilia, y con complejos supremacistas, lo que le hace ser un individuo de alta peligrosidad para la seguridad mundial.
Frente a estas pretensiones de tutela imperial, la respuesta de los pueblos debe ser clara «defender la soberanía, los recursos naturales y la dignidad de nuestra América». La historia demuestra que ningún imperio puede imponerse sobre la voluntad de los pueblos.
Salud, fuerza y fuego
Por Koba Milenaria

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba