Mundo
En la ONU, Bolivia se abstiene de condenar la esclavitud
27 de marzo de 2026
En la reunionde la ONU, Atahuallpa Paz, fiel a su herencia histórica marcada por su pasado colonial, representado por su canciller, optó por la abstención en una votación clave contra las formas contemporáneas de esclavitud en África. Esta decisión no es menor, en pleno siglo XXI, miles de niños siguen siendo víctimas de explotación, sometidos a trabajos forzados en minas, plantaciones y redes de trata. Mujeres enteras viven bajo regímenes de violencia sistemática, reducidas a condiciones de servidumbre extrema, mientras hombres son despojados de su libertad y dignidad más básica.
Es inadmisible que quienes dicen representar principios democráticos y de derechos humanos guarden silencio, o peor aún, se abstengan, frente a una realidad que organismos como la Organización Internacional del Trabajo han documentado con claridad que más de 50 millones de personas viven actualmente en condiciones de esclavitud moderna en el mundo. De ellas, una proporción significativa se encuentra en África, donde persisten prácticas heredadas de estructuras coloniales y neocoloniales que nunca fueron completamente desmanteladas.
La historia no puede ser ignorada. Desde el siglo XV, con la expansión imperial de potencias europeas como España, se consolidaron sistemas de explotación que incluyeron la trata transatlántica de millones de africanos. Aunque formalmente abolida en el siglo XIX, la esclavitud mutó, se transformó y hoy persiste bajo nuevas formas, amparada muchas veces por la indiferencia o la complicidad política internacional.
¿Cómo es posible que el gobierno de Paz niegue esta tragedia? ¿Cómo se justifica una abstención cuando lo que está en juego es la dignidad humana? No se trata solo de una decisión diplomática, es una postura política que interpela la coherencia ética de los Estados y su compromiso real con los derechos humanos.
Callar frente a la esclavitud moderna no es neutralidad. Es, en los hechos, una forma de complicidad.
Paz no me representa. Tengo vergüenza y asco de su abstención¡!
Por Koba Milenaria



