Política

Contradicción: Rodrigo Paz admite mala calidad de gasolina mientras Medinaceli pide pruebas y defiende contratos

10 de abril de 2026

El presidente Rodrigo Paz admite la mala calidad de la gasolina, mientras que su ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, pide pruebas y defiende los contratos de importación, en una abierta contradicción que expone las fisuras dentro del Gobierno en la gestión de la crisis de los combustibles. Mientras el mandatario culpó a “mafias” dentro de YPFB por el problema y anunció el pago de más de Bs 10 millones en compensaciones, su ministro, tras una tensa interpelación, se deslindó de responsabilidades operativas y exigió evidencia concreta para investigar las denuncias.

Rodrigo Paz admite mala calidad de gasolina: “Sabemos que no se hizo bien”

Desde el municipio de Achacachi, el presidente Rodrigo Paz dio un giro al discurso oficial y reconoció explícitamente el malestar ciudadano. “Yo reconozco la molestia, pero vengo a dar la cara”, manifestó, atribuyendo el problema a una “mafia en YPFB” que, según dijo, hizo “mucho daño” al país.

Paz fue directo al admitir la falla del Estado: “Por eso estamos empezando especialmente a pagar el resarcimiento al transporte. No podemos hacerlo de la noche a la mañana. Ya son más de 10 millones de bolivianos porque sabemos que no se hizo bien”.

Con esta declaración, el presidente no solo validó las denuncias de miles de usuarios afectados, sino que también confirmó que ya se han realizado cambios de autoridades en la estatal petrolera y se han iniciado procesos judiciales contra los responsables de la distribución de “mala gasolina, malos hidrocarburos y mal diésel”.

La defensa del ministro: “Estamos abiertos a recibir toda la evidencia”

En una postura completamente diferente, el ministro Mauricio Medinaceli, horas después de su interpelación en la Asamblea Legislativa, se centró en defender la transparencia de los contratos y en desmarcarse de la responsabilidad operativa.

Medinaceli aseguró que su despacho cumple un rol de “supervisión” y que la ejecución técnica, incluyendo la composición de los combustibles y el uso de aditivos, es responsabilidad de YPFB. En lugar de admitir el problema, desafió a quienes denuncian irregularidades.

“Estamos abiertos a recibir toda la evidencia que respalde estas afirmaciones para trabajar de manera conjunta”, afirmó, colocando la carga de la prueba en los denunciantes y evitando asumir una responsabilidad directa por la crisis. Además, insistió en el “compromiso de transparentar los contratos”, pidiendo a la nueva administración de YPFB que los publique y socialice.

Dos discursos, un Gobierno en crisis

La divergencia entre el presidente y su ministro evidencia una profunda descoordinación o, en el peor de los casos, una estrategia de “policía bueno, policía malo” para gestionar la crisis. Mientras Paz busca calmar el descontento social reconociendo el problema y anunciando compensaciones, Medinaceli adopta una postura defensiva y técnica, protegiendo la legalidad de los procesos de importación.

Esta contradicción deja en el aire preguntas clave: ¿quién miente o quién desconoce la realidad del problema? La admisión del presidente sobre la existencia de “mafias” en YPFB contrasta con la solicitud de “pruebas” de su ministro, dejando a la población en medio de dos discursos oficiales que, lejos de aclarar la situación, profundizan la incertidumbre sobre la calidad del combustible que se consume en el país.

En la interpelación, el Senador Sánchez: «La presencia del ministro solo ha venido a hacerse la burla de nosotros»

El senador José Sánchez Aguilar ante las respuestas del ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli lo califica como una «burla», exigiendo que los contratos que sean transparentes y puedan ver las especificaciones técnicas del mismo al haber comprado la gasolina «basura», el senador ante las declaraciones del ministro señalo que la presencia del mismo en su interpelación solamente fue a hacerse la «burla», por la falta de respuestas y documentos.

SENADORA LE PIDE RENUNCIAR A MEDINACELI ENTRE LÁGRIMAS

Se trata de una de las interpelantes al ministro de Hidrocarburos, la senadora Bertha Gutiérrez no aguantó las lágrimas y le pidió a Mauricio Medinaceli que renuncie por la crisis del combustible en Bolivia.

La diputada Lissa Claros, jefa alterna de bancada Libre, cuestionó el resultado de la interpelación al ministro de Hidrocarburos, señalando que se otorgó un voto de confianza pese a que su bancada apoyó la censura.
La legisladora afirmó que el Asamblea Legislativa Plurinacional “traicionó a la población boliviana” por intereses políticos.

La diputada del PDC, Patricia Patiño, acusó al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, de “burlarse de todo un pleno” tras no asistir a la interpelación convocada por la Asamblea Legislativa. La legisladora cuestionó además la calidad de la gasolina que habría afectado a varios vehículos en el país y demandó la censura de la autoridad.

La diputada de Libre, Lissa Claros, calificó como una “vergüenza nacional” lo ocurrido en la sesión de la Asamblea Legislativa, donde se impidió la votación de censura al ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo Medinaceli, y acusó a los parlamentarios que lo respaldaron de cometer una “traición” a la población boliviana al defender a una autoridad que, según afirmó, no dio explicaciones y es responsable del problema del combustible.

Por Roberto A. Barriga – https://plumayespada.online/

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