30 de abril de 2026
Bajo la actual gestión rectoral, la Universidad Mayor de San Andrés ha optado por cerrar sus puertas y su vocación social. Negar espacios de solidaridad al pueblo es renunciar al mandato histórico de la universidad pública y darle la espalda a quienes la sostienen.
La Universidad Mayor de San Andrés no puede cerrarse al pueblo con argucias administrativas. Nació como espacio crítico, popular y abierto, no como un recinto que excluye a quienes llegan a exigir sus derechos. Si la UMSA le da la espalda a la realidad social, está traicionando su esencia.
¿Dónde queda la memoria de pensadores y luchadores vinculados a sus aulas como René Zavaleta Mercado, Sergio Almaraz, Luis Espinal Camps, Pablo Ramos Sánchez, entre otros varuos oensadores y criticos sociales? Su legado no fue el silencio ni la indiferencia, sino el compromiso con el pueblo y la crítica al poder.
Cerrar las puertas no es orden, es negación.
Una universidad sin pueblo deja de ser conciencia… y se convierte en muro, anodino, vacío, deshumanizado, sin solidaridad e indiferente con la realidad social boliviana¡!
En las últimas horas, estudiantes protestaron contra el rectorado y exigieron que se abra las puertas del Coliseo Universitario a los indígenas y campesinos que marchan hace más de 20 días en protesta por la ley de conversión de tierras.



