Bolivia: dos candidatos de derecha van a segunda vuelta
El voto de castigo del movimiento popular se divide entre el outsider centroderechista Rodrigo Paz y el voto nulo. El segundo lugar lo ocupa el ultraderechista Tuto Quiroga
18 de agosto de 2025
Tras 20 años de gobiernos de izquierda, Bolivia retorna al viejo modelo neoliberal. Los candidatos que se perfilan para conformar el nuevo gobierno parecen extraídos de una reedición de los años 90 donde el libre mercado era el eje de la economía.
Rodrigo Paz y Jorge “Tuto” Quiroga son los candidatos que, por primera vez en la historia democrática, pasan a segunda vuelta, con una votación de 32.14% y 26,1% de los votos respectivamente. Una radiografía general revela que, en esta ocasión, la izquierda no logró consolidar un adversario lo suficientemente fuerte para ser un contrapeso electoral. Evo Morales, histórica figura antagónica de estos sectores, no participó debido a que se encontraba adscrito a un lawfare por el gobierno de Luis Arce.
Los dos candidatos de izquierda y miembros de lo que fue en su momento el Movimiento al Socialismo; Andrónico Rodriguez y Eduardo del Castillo obtuvieron 8,22% y 3,16% respectivamente. Un porcentaje claramente insuficiente para competir con los punteros y que, entre otras cosas, se consolidó en un segmento muy reducido del electorado masista, sin capacidad de conquistar nuevos perfiles.
Los dos candidatos de izquierda y miembros de lo que fue en su momento el Movimiento al Socialismo; Andrónico Rodriguez y Eduardo del Castillo obtuvieron 8,22% y 3,16% respectivamente.
Entre los elementos más llamativos de estas elecciones fue el voto nulo, promovido activamente por organizaciones sociales, colectivos y también por el propio Evo Morales. Este alcanzó un sorprendente 19,38%, posicionándose, en cantidad de votos, como el tercer lugar, superando incluso a Samuel Doria Medina, quien en las encuestas figuraba como el candidato favorito. Lo más significativo de este voto protesta es que cuadriplicó el porcentaje de pasadas elecciones.
Un nuevo perfil del electorado
En este escenario, donde la contienda para la segunda vuelta se verá pintada de propuestas de derecha, una más radical que la otra, resulta crucial analizar el comportamiento del electorado. Más allá de las claras irregularidades institucionales del proceso, hay un factor determinante la influencia de los votantes.
De acuerdo al informe de AtlasIntel, realizado entre el 11 y 13 de agosto, una semana antes de las elecciones; un alto porcentaje de electores se debatía entre el voto nulo, blanco o indeciso. El perfil de estos votantes corresponde a jóvenes menores de 35 años que, en la elección pasada distribuyeron su voto entre el MAS IPSP, candidatos ”outsider” o con escepticismo al sistema electoral. Este sector, aunque no en su totalidad, pudo inferir en los resultados finales.
La base electoral de la derecha tradicional fue fiel a su voto anterior que, en esencia, presenta una oposición al masismo. Por otro lado, en el caso del Bloque popular, los votantes mostraron mayor variación. Ante la falta de una opción unificada, un descontento generalizado por la gestión del Luis Arce y las pocas alianzas que se lograron construir optaron por un voto casi “castigo” y inclinándose por Rodrigo Paz y por el voto nulo. Esto fue particularmente visible en La Paz, uno de los bastiones históricos y más importantes del MÁS.
La fotografía completa
Los resultados con el 100% de los votos emitidos muestran un panorama desolador, los candidatos que llegan a segunda vuelta no superan el 26% de apoyo, reflejan un escenario de profunda fragmentación. Por tanto más allá del análisis aritmético, es innegable visualizar la carencia de legitimidad y representación política, lo que podría traducirse en frágil gobernabilidad y demasiados puentes de negociación con los sectores subalternos.
El voto nulo, por otro lado, abre camino a mayores discusiones ya que al no tener representación política en el parlamento o en los espacios de poder se ve ante el reto de construir canales de diálogo y una agenda en base a la inconformidad.
Porcentaje del total de votos emitidos
PDC, 25,15%
LIBRE, 20,98%
NULO, 19,38%
UNIDAD, 15,55%
AP, 6,43%
APB SÚMATE, 5,18%
MÁS-IPSP, 2,47%
ADN, 1,14%
Datos de https://www.oep.org.bo/
Independientemente de quién gane la segunda vuelta del 19 de octubre, el próximo gobierno deberá sentarse a dialogar con un bloque organizado que expresó su descontento a través del voto nulo o la abstención. Esto podría marcar un punto de inflexión en la política boliviana, demostrando que el poder ya no se concentrará exclusivamente en las estructuras tradicionales de gobierno, como ocurrió a principios del siglo XXI, sino que se desplazará hacia otros canales de presión y representación.




