«Dependencia absoluta»: Milei vuelve a EEUU tras el apoyo inédito de Trump
El presidente argentino viajará el 5 de noviembre a Miami para participar en un foro económico pero, antes, recibió en la Casa Rosada al flamante embajador estadounidense, quien propuso 'vigilar' los vínculos de Buenos Aires con China. Un experto dijo a Sputnik que el Gobierno libertario "ve como propios los intereses de la potencia dominante".
6 de noviembre de 2025
Javier Milei vuelve a Estados Unidos en su primera visita internacional tras el contundente triunfo legislativo del 26 de octubre. El presidente argentino partirá este 5 de noviembre en su decimocuarta visita al país norteamericano, tras haber recibido un inédito apoyo de Washington para atravesar el temporal financiero y salir airoso de su primer examen nacional ante las urnas.
El mandatario participará del America Business Forum en Miami, donde buscará proyectar la imagen de un Gobierno estable y comprometido con la apertura económica. Allí confluirán líderes políticos, empresariales y financieros. En ese sentido, Milei aprovechará la ocasión para presentar su programa de reformas, promover inversiones y reforzar el discurso de disciplina fiscal que sostiene su política económica tras el respaldo de la Casa Blanca y del Fondo Monetario Internacional.
Aunque no habrá una reunión bilateral oficial, Milei coincidirá en el evento con su par estadounidense Donald Trump. El encuentro reafirmará la sintonía entre ambos y el acérrimo alineamiento político profesado por la Casa Rosada desde el retorno del republicano al Salón Oval.
En la Administración libertaria esperan que la gira contribuya a reforzar la narrativa de «relanzamiento de gestión» apuntalado en el recambio del Gabinete de ministros y que consolide la confianza de los mercados, en un contexto en que el Ejecutivo busca sostener el ajuste fiscal, acumular reservas y avanzar con las reformas estructurales exigidas por el FMI en el último acuerdo suscripto por Argentina, por 20.000 millones de dólares.
Antes de partir, el presidente Milei recibió en la Casa Rosada al nuevo embajador estadounidense, Peter Lamelas. El diplomático fue fuente de un sinfín de polémicas al afirmar que recorrería «cada provincia para vigilar que [los funcionarios argentinos] no hagan acuerdos con los chinos», lo que desató críticas políticas y cuestionamientos diplomáticos.
Las declaraciones de Lamelas fueron consideradas una injerencia en asuntos internos y violatorias de la Convención de Viena. El episodio generó reclamos en el Congreso y advertencias de exfuncionarios, aunque el Gobierno decidió minimizar la controversia y mantener su respaldo al representante de Washington.
Mimetismo estratégico
«No es solo cooperación: hay una identificación ideológica que excede el plano interestatal y se convierte en un movimiento global”. En ese contexto, Argentina funciona como «una fortaleza de Washington en la región», uno de los pocos aliados con ese nivel de acople voluntario. Para el consultor, el éxito de la gestión del libertario «depende, en última instancia, del apoyo incondicional de Estados Unidos», una relación que define como «de dependencia absoluta y total».
Pan y circo
Más allá de las gestualidades, un interrogante emerge entre los expertos: ¿qué beneficios puede traer al país austral la gira internacional de Milei? Al respecto, Percoco se mostró escéptico: «Nuestra experiencia marca que no todo lo que se anuncia se materializa».
De todos modos, el investigador destacó que el mandatario argentino ya cumplió con las exigencias de Washington, lo cual podría motorizar anuncios concretos: «Milei escuchó el pedido de ampliar el diálogo de otras fuerzas políticas», explicó. El otro gran protagonista de la jornada es el flamante embajador Peter Lamelas.
Para Magnani, «Lamelas es una figura prototípica del Gobierno estadounidense. Su objetivo es sacar a China de Argentina para recuperar terreno, sea con recursos legítimos o no. Su función es clara: imponer la política exterior norteamericana».
El experto caracterizó al embajador como «un empresario político, no un diplomático de carrera, muy cercano a Trump». Su misión, dijo, «es asegurarse de que Argentina cumpla con lo prometido: garantizar materiales críticos y frenar las inversiones chinas». Ese perfil “explicita un control directo que desplaza las sutilezas diplomáticas»:
El analista sostuvo que la llegada de Lamelas «marca un corrimiento de los ritos diplomáticos: todo está dicho abiertamente». En su visión, «Argentina acepta ese tutelaje sin resistencia, dentro del esquema de concesiones que Milei considera naturales».
Artículo publicado originalmente el 5/11/25



